Hugo López Chirico

Cromo-metábolas digitales

La metábola es una figura retórica, no demasiado bien definida y peor ejemplificada, introducida en tiempos relativamente recientes en el análisis crítico poético. Hermana menor de la metáfora y la metonimia, introduce un factor temporal, transcurrente: el cambio de sentido por transformaciones o derivaciones sucesivas de una idea original.

En la música, donde la idea original se llama tema, y las sucesivas derivaciones transformadoras variaciones, es algo conocido como elemento de desarrollo y estructurante desde tiempos remotos.

Se comprende que cuando el espacio-espacio “tenía sólo tres dimensiones” su representación no haya exigido demasiados registros artísticos de metabolizaciones, por naturaleza eminentemente temporales. Otra fue la situación al producirse el desacomodo cognitivo que significó el espacio-tiempo. Todo el gran arte pictórico y escultórico del siglo XX sufre su impacto, emblematizado de modo explícito en el Desnudo bajando una escalera.

El poder de los medios digitales hace posible hoy día difuminar las fronteras entre lo espacial y lo temporal y aplicar a objetos espaciales tratamientos antes solamente reservados a la música o a la lengua. Uno de sus resultados es la metabolización digital.

De eso trata lo que hago en mis cromo-metábolas. Someto una imagen de partida (tema) a sucesivas metabolizaciones exclusivamente cromáticas que me conducen a una derivación que, por razones de juicio estético y coincidencia con mi intencionalidad, juzgo satisfactoria (variación).

Tema con variaciones, en las que el tema, auténtico (pre)texto, deja de ser obvio aunque siga presente (como en toda variación que se respete). Mutación de significado por exclusiva obra del color gracias a su cromo-metabolizaciones. (Re) diagramación del espacio por acción exclusiva del color, dentro de límites impuestos por el tema, límites que pueden ir esfumándose, aunque no totalmente, en el proceso.

En el fondo, traslación al plano de la pantalla y de la tela, de la idea de Arnold Schönberg, el músico-pintor, de la Klangfarbenmelodie (melodía de timbres, los cuales son el color del sonido).

Hugo López Chirico