Osman Astesiano

Para mí, el ARTE verdadero con mayúsculas y universal, es nada más ni nada menos que UN JUEGO MUY SERIO, tan serio que a los que juegan les va la vida y su forma de vivirla.

Escuchamos a diario a plásticos “voy a trabajar al taller”. En la frase, “trabajar” lleva implícito un acto comercial. Hacen su labor pensando en un trueque, que en nuestros días es casi siempre el dinero. Y esto supone complacer o agradar al promitente comprador, imitando la vista desde la ventanilla de un tren, un ómnibus, o acaso, la representación de una escena teatral en su más bastarda situación: la quietud. O tal vez cumplir con algún encargo del estado… Un retrato o una situación histórica… por esta vía se pueden llegar a ser un buen pintor, escultor, o arquitecto, pero muy difícilmente un ARTISTA.

¿Cómo podemos llegar a jugar este juego que yo llamo ARTE? Esforzándonos arduamente, estudiando todas las herramientas que nos permitan hacerlo con criterio: buen dibujo, conocimientos cabales de las estructuras y su manejo correcto. No olvidar que lo realizamos en distintos planos básicos: los pintores en un plano básicos bidimensional. Nunca imitar la tridimensionalidad, condición irreducible para los escultores y en caso de los arquitectos, la funcionalidad de su obra. Luego, equilibrar artísticamente dos elementos fundamentales magia y orden.

Conocimiento cabal de las estructuras básicas (circulo, cuadrado y triangulo) y sus acción centrípeta y centrifuga. Lo mismo para los tres colores básicos, sus complementarios, sus tonos de peso y matiz y la influencia de sus vecinos.

¡Miren si habrá que trabajar para jugar a este juego que es para mí el ARTE!

Para terminar estas breves reflexiones nada mejor que una máxima de un genio que admiro profundamente, PABLO PICASSO: “yo vendo lo que pinto jamás pintare lo que se vende”.

En esta oportunidad GALERÍA DE LAS MISIONES me ofrece la oportunidad de que mis juegos, basados en el estudio de muchos años sobre la fértil década del 40’ en la República Argentina, de dos grandes grupos: el movimiento MADI descubierto e impulsado por nuestro compatriota CARMELO Arden Quin y seguido por una gran cantidad de adherentes (Rothfus, Uricchio, Blaszko, Bay y otros tantos. Y el CONCRETO INVENCIÓN, de Theo van Doersburg, Max Bill, y sus émulos argentinos como Maldonado, Melé, Espinosa, Lozza, y Hlito entre otros.

Agradezco a mi maestro Lincoln PRESNO por alumbrarme el camino.

Osman Astesiano Mentasti.